Cuevas marcianas podrían albergar depósitos de hielo

10 de junio de 2010


Nuevos resultados publicados en la revista Icarus sugieren que las cuevas de Marte pueden proporcionar a los futuros astronautas algo más que refugio. En muchos lugares, incluso lejos de los polos, estas cuevas pueden poseer depósitos de agua helada.
Estas cuevas, hechas de roca son capaces de conservar el hielo todo el año. No hay que confundirlas con cuevas de glaciares que son cuevas formadas exclusivamente por hielo.
En la Tierra también hay cuevas de hielo, aún cuando la temperatura superficial esté por encima del punto de congelación durante varios meses. Este proceso ocurre debido a que el aire frío del invierno que hunde en la cueva y queda atrapado en ella, y durante el verano, la circulación de aire en la cueva se detiene y por ello se conserva el denso aire frío, mientras que el aire caliente permanece en el exterior y no puede penetrar en la cueva.
Ahora, en un estudio liderado por Kaj Williams de la NASA, se han realizado simulaciones del clima global y de las propiedades térmicas de la superficie de Marte para descubrir las zonas donde se pueden dar este fenómeno. Sus resultados muestran que una porción significativa de la superficie marciana posee las condiciones adecuadas para que el agua de hielo se acumule en las cuevas.
E incluso han localizado dos zonas en las que las condiciones para la acumulación de este hielo son realmente óptimas: las áreas volcánicas Tharsis y Elysium. Estas áreas poseen cuevas formadas por el colapso de los tubos de lava que se han visto en los flancos de los volcanes. Las cuevas formadas por los tubos de lava en la Tierra tienen una circulación de aire limitada, lo que las hace buenas candidatas para la acumulación de hielo.
Los astronautas que visiten Marte probablemente tendrán que ponerse a cubierto para evitar la radiación que golpea la superficie del planeta rojo. Por ello, las cuevas naturales, remanentes de los tubos de lava, se han sugerido como refugio ideal para los astronautas. Además este hielo no sólo supondría un recurso para las futuras misiones sino que podrían contener un documento valioso de los ciclos climáticos marcianos y constituir además importantes hábitats para la vida marciana pasada o presente.
Williams y su equipo planean seguir perfeccionando sus modelos, centrándose especialmente en la zona de Tharsis y en las regiones de Elysium,  trabajando con una mayor resolución en los modelos atmosféricos y geológicos.

Más información en el enlace.

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