Astrónomos analizan la zona de habitabilidad de otros sistemas planetarios

9 de junio de 2010

El análisis de los 79 sistemas de estrellas de los que se conoce un planeta en tránsito ha revelado que sólo dos de ellos no podrían definitivamente albergar vida tal y como la conocemos, de acuerdo con un trabajo redactado por astrónomos de la  Open University, cuyo artículo se publicará en una próxima edición de Noticias Mensuales de la Royal Astronomical Society.
La mayoría de los planetas en tránsito (planetas que se mueven delante de sus estrellas y bloquean parte de su luz a medida que orbitan delante de su disco) son de tipo Júpiter caliente, es decir, planetas gigantes de gas cercanos a sus estrellas. El profesor Barrie Jones y el Dr. Nick Sleep de la Open University se preguntaron cómo la presencia de los Júpiteres calientes podrían afectar a planetas como la Tierra situados en las zonas de habitabilidad, es decir, la región donde la temperatura de la superficie de un planeta terrestre es apta para el agua líquida, indispensable para la vida tal y como la conocemos. A tal fin, realizaron simulaciones informáticas para evaluar si el alcance gravitacional de un Júpiter caliente podría penetrar en la zona de habitabilidad.
"Queríamos ver si un planeta como la Tierra podría existir en la zona habitable sin ser expulsado de su órbita por un planeta gigante cercano", dice Jones.
Otra consideración a tener en cuenta fue la evolución que sufre la zona de habitabilidad que se mueve hacia el exterior de la estrella a medida que esta crece y se calienta, lo que llevó a Jones y a Sleep a desarrollar dos escenarios, uno en el que el sistema es habitable en el presente pero que no lo será en el futuro, si la zona habitable se mueve hacia afuera, y otro en el que los planetas pueden sostener la habitabilidad al menos  durante 1,7 mil millones de años. Esto incluiría los primeros 0,7 mil millones de años de vida del planeta en el que sufriría un intenso bombardeo de cometas y asteroides, y luego otros mil millones de años para que se den las oportunidades de que prosperen las condiciones de vida. Los astrónomos sólo encontraron dos sistemas, HAT-P-13 y HD 80606, que no avalan ninguno de estos escenarios.
"En un caso (HAT-P-13) el más exterior de los dos planetas gigantes estaba demasiado cerca de la zona habitable y habría expulsado a un planeta como la Tierra de su órbita", dice Jones. En el segundo caso, el de HD 80606, la excéntrica órbita de un planeta de 3,4 veces la masa de Júpiter desestabilizaría las órbitas de otros posibles planetas.
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Otros 28 sistemas mostraron la posibilidad de presentar órbitas estables para los posibles planetas similares a la Tierra en la actualidad, pero en el pasado, la presencia de un planeta gigante habría desestabilizado las órbitas y la vida en cualquier planeta volviéndola insostenible.
Sin embargo, no debemos olvidar que la configuración de la gran mayoría de estos sistemas planetarios no muestra estructuras similares a la de nuestro Sistema Solar. Los Júpiteres calientes no nacen cerca de sus estrellas sino que se acercan a sus astros a través de una migración que podría perturbar la formación de planetas similares al nuestro. Luego, si este es el caso, podría significar que ninguno de los 79 sistemas podría apoyar mundos habitables.
Los astrónomos no obstante siguen siendo optimistas, ya que los modelos informáticos indican que la migración puede dejar espacio para que los planetas similares a la Tierra se formen tras este fenómeno. Lo que tienen que hacer ahora los astrónomos es encontrar estos mundos. El telescopio Kepler de la NASA espera encontrar estos planetas en sus respectivas zonas habitables. Desgraciadamente sólo podrá detectar aquellos que cruzan por delante del disco de su estrella y no los que no tengan su plano orbital alineado con el nuestro que son la mayoría. Sin embargo, aunque sólo sea un Júpiter caliente el que presente un pequeño bamboleo debido a la presencia de otro planeta en el sistema, nos dará la indicación de que puede haber otro planeta orbitando a la estrella en su zona de habitabilidad.

Más información en el enlace.

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