Regiones HII pueden revelar la composición química y la estructura de la Vía Láctea

28 de mayo de 2010

En nuestra Vía Láctea nacen aproximadamente siete estrellas cada año. Las estrellas más masivas se forman en las regiones HII, llamadas así por que el gas presente en estas guarderías estelares es ionizado por la radiación de las estrellas jóvenes y masivas recién nacidas. Recientemente,se han descubierto en la Vía Láctea nuevos criaderos de estrellas masivas que pueden contener información valiosa e importante sobre la composición química y la estructura de nuestra galaxia.
Thomas Bania, de la Universidad de Boston, dijo en un comunicado de prensa, "claramente, podemos relacionar la ubicación de estas zonas de formación estelar con la estructura general de la galaxia. Futuros estudios nos permitirán comprender mejor el proceso de formación de las estrellas y comparar la composición química de estas zonas a distancias muy diferentes del centro de la galaxia. "
Este descubrimiento se ha presentado en la reunión de la American Astronomical Society en Miami, Florida. El equipo de astrónomos integrantes de esta investigación son Thomas Bania, de la Universidad de Boston,Loren Anderson,del Laboratorio de Astrofísica de Marsella en Francia, Dana Balser del Observatorio Nacional de Radioastronomía (NRAO), y Robert Rood de la Universidad de Virginia.
Una de las regiones HII más conocidas es la Nebulosa de Orión, visible a simple vista en el Cinturón del Cazador. La Nebulosa Cabeza de Caballo también forma parte de este tipo de regiones.
Mediante el estudio de estas regiones, en nuestra galaxias, y en otras galaxias, podemos llegar  a  determinar la composición química y la estructura de las galaxias. Las regiones HII se forman a partir de nubes moleculares gigantes de hidrógeno y permanecen estables hasta que ocurre una colisión entre dos nubes, creando una onda de choque. O bien, estas regiones también se pueden ver alteradas cuando son golpeadas por una onda de choque procedente de un cataclismo como una supernova. De esta forma, parte del gas se derrumba sobre sí generando nuevas estrellas. A medida que estas estrellas se forman y comienzan a brillar, su radiación elimina los electrones del hidrógeno molecular.
Para realizar este estudio, los astrónomos utilizaron instrumentos que trabajan en la parte infrarroja y de radio del espectro para poder ver a través de las capas de polvo y gas que atraviesan la Vía Láctea. Al realizar sus observaciones, tanto el telescopio espacial Spitzer,como el radiotelescopio Very Large Array (VLA), identificaron puntos calientes que serían buenos candidatos para constituir regiones HII. A fin de verificar sus hallazgos, utilizaron el radiotelescopio sensible Green Bank, que les permitió detectar las frecuencias de radio emitidas por los electrones que se reunen con los protones para formar hidrógeno. Este proceso de recombinación del hidrógeno es un signo revelador de que las regiones contienen hidrógeno ionizado, o HII.
La ubicación de estas regiones se concentran cerca de los extremos de la barra central de la Vía Láctea, y en los brazos espirales. Más de 25 regiones se descubrieron más lejos del centro de la galaxia que nuestro Sol. Un estudio más detallado de estas regiones periféricas podrían dar a los astrónomos una mejor comprensión de la evolución y composición de nuestra Vía Láctea.
"Hay evidencia de que la abundancia de elementos pesados cambia al aumentar la distancia desde el centro galáctico", dijo Bania. "Ahora tenemos muchos más objetos para estudiar y mejorar nuestra comprensión de este efecto."

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