Los agujeros negros se "encienden" en las colisiones galácticas

27 de mayo de 2010


Los datos aportados por el satélite Swift de la NASA han ayudado a los astrónomos a solucionar un misterio que durante décadas ha intrigado a la comunidad científica. Esta investigación ha ayudado a resolver por qué sólo un pequeño porcentaje de agujeros negros emite grandes cantidades de energía.
Solamente alrededor del uno por ciento de los agujero negros supermasivos presenta este comportamiento. Los nuevos hallazgos confirman que los agujeros negros se "encienden" cuando las galaxias colisionan. Estos datos pueden ofrecer una perspectiva sobre el comportamiento futuro del agujero negro central de nuestra Vía Láctea. El estudio aparecerá publicado el 20 de junio en The Astrophysical Journal Letters.
Estas emisiones intensas se presentan en los agujeros negros supermasivos situados en los centros de las galaxias que contienen entre un millón y miles de millones de veces la masa del Sol. Estos monstruos cósmicos pueden llegar a emitir una energía equivalente a 10.000 millones de veces la energía que emite el Sol,lo que convierte a estos núcleos galácticos activos, conocidos como AGNs, en los objetos más luminosos del Universo. Estos incluyen los cuásares y blazars.
"Los teóricos han demostrado que la violencia de las fusiones de galaxias puede alimentar al agujero negro central de una galaxia", dijo Michael Koss, autor principal del estudio y estudiante de graduado en la Universidad de Maryland, en College Park. "El estudio explica elegantemente cómo se enciende el agujero negro."
Hasta la fecha, los astrónomos no han podido asegurar con precisión la existencia de estos 'núcleos galácticos activos',ya que están rodeados de nubes de gas y polvo estelar que bloquean la luz ultravioleta, la óptica y los rayos X,  y que hasta los ojos de rayos X de Swift no habían podido ser observados. La radiación infrarroja de polvo caliente cerca del agujero negro puede pasar a través del material, pero puede ser confundida con las emisiones procedentes de regiones de formación estelar de la galaxia. Por todo ello, Swift ha sido esencial para esta investigación.
Desde 2004, el Telescopio de Alerta de Burst (MTD) a bordo del Swift ha cartografiado el cielo en el espectro de los rayos X.
" Swift es el satélite de rayos-X más grande, más sensible y completo del cielo en estas energías", dijo Neil Gehrels, investigador principal del Swift, en el Goddard Space Flight Center en Greenbelt, Maryland.
El estudio ha podido investigar fenómenos situados hasta los 650 millones de años luz de la Tierra y recoger hasta docenas de estas colisiones y agujeros negros desconocidos.
"La encuesta realizada por Swift nos está dando una imagen muy diferente de los AGNs", dijo Koss. El equipo concluye explicando que cerca de un cuarto de las galaxias estudiadas se encuentran en proceso de fusión y que en un plazo de unos pocos miles de millones de años, el 60% de ellas completará esta unión.
Otros miembros del equipo de estudio incluyen a Richard Mushotzky y Sylvain Veilleux, de la Universidad de Maryland, y a Lisa Winter, del Centro de Astrofísica y Astronomía Espacial de la Universidad de Colorado, en Boulder.
"Nunca hemos visto el inicio de la actividad de un AGN tan claramente", dijo Joel Bregman, un astrónomo de la Universidad de Michigan, Ann Arbor, quien no participó en el estudio.
Swift, lanzado en noviembre de 2004, es manejado por Goddard. Fue construido y está siendo operado en colaboración con la Universidad Estatal de Pensilvania, el Laboratorio Nacional Los Álamos en Nuevo México, y el General Dynamics en Falls Church, Virginia, la Universidad de Leicester y el Laboratorio Mullard de Ciencias Espaciales en el Reino Unido; Observatorio Brera y la Agencia Espacial Italiana, en Italia, más los nuevos socios en Alemania y Japón.

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