Fin de la misión Phoenix

27 de mayo de 2010


En la imagen superior tenemos dos fotografías tomadas de la sonda Phoenix en Marte separadas un intervalo de dos años. En la imagen de 2008, podemos percibir la presencia de dos puntos relativamente azules a ambos lados del róver pertenencientes a los paneles solares. En la fotografía del 2010, los científicos explican que la sombra oscura que se ve pertenece al cuerpo de aterrizaje y a su panel solar del este, pero que no hay rastro del panel solar occidental.
Las imágenes tomadas por la cámara HIRISE (High Resolution Imaging Science Experiment) a bordo de la Mars Reconnaissance Orbiter, muestran los graves daños que el hielo a causado a los paneles solares de la sonda.El equipo de Phoenix dice que esto es consistente con las predicciones de cómo Phoenix podría ser dañado por las severas condiciones invernales. Se preveía que la acumulación de hielo de dióxido de carbono podría doblar o romper los paneles solares.
" El antes y después que se ve en las imágenes es muy diferente", dijo Michael Mellon de la Universidad de Colorado en Boulder, un miembro del equipo científico de Phoenix y de HiRISE. "El módulo de aterrizaje parece más pequeño, y sólo una parte de la diferencia puede explicarse por la acumulación de polvo en el módulo de aterrizaje."
Los cambios aparentes en las sombras proyectadas por el módulo de aterrizaje son consistentes con las predicciones de cómo Phoenix podría ser dañado por unas condiciones invernales severas. Se preveía que el peso de la acumulación del hielo de dióxido de carbono podría doblar o romper los paneles solares de la sonda. Mellon calcula que probablemente cientos de libras de hielo cubrieron al aterrizador en pleno invierno.
 "Podemos ver que el módulo de aterrizaje, el protector de calor, y la cubierta superior y el paracaídas están ahora cubiertos por el polvo", dijeron Alfred McEwen y Mellon en la página web de HiRISE.
Así que ahora, la misión Phoenix ha terminado oficialmente.
Durante su misión, Phoenix confirmó y examinó  zonas de extensos depósitos de hielo de agua subterráneos descubiertas por  Odyssey, además detectó e identificó un mineral llamado carbonato de calcio que sugiere la presencia ocasional de agua en descongelación. El vehículo de aterrizaje también descubrió en la química del suelo implicaciones significativas para la vida y observó nevar. La mayor sorpresa de la misión fue el descubrimiento de percloratos, una sustancia química oxidante, y que en la Tierra es alimento para algunos microbios y potencialmente tóxicos para los demás.
"Descubrimos que el perclorato sobre el hielo puede actuar como una esponja con el agua de la atmósfera para aferrarse a él", dijo Peter Smith, investigador principal de Phoenix en la Universidad de Arizona en Tucson. "Puedes tener una fina película de agua capaz de ser un medio ambiente habitable. Un micromundo en la escala de los granos del suelo - que es donde está la acción".
Los resultados del perclorato están dando forma a la investigación posterior en astrobiología, los científicos investigan las consecuencias de sus propiedades anticongelantes y su uso potencial como fuente de energía para los microbios. El descubrimiento del hielo más superficial de Odyssey señaló el camino para Phoenix. Más recientemente, la Mars Reconnaissance Orbiter detectó numerosos depósitos de hielo en latitudes medias a mayor profundidad mediante radar y expuestos en las superficie por cráteres de impacto.
"Los entornos ricos en hielo conforman una parte aún mayor del planeta de lo que pensábamos", dijo Smith. "En algún lugar de esa vasta región van a existir lugares más habitables que otros."

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