Encontrados los análogos extrasolares del Cinturón de Kuiper

24 de mayo de 2010

El observatorio espacial Herschel ha conseguido capturar las imágenes más nítidas hasta la fecha de anillos de escombros orbitando alrededor de estrellas similares a nuestro Sol. Estos anillos parecen los análogos extrasolares del Cinturón de Kuiper, el reservorio de cometas y otros cuerpos helados situados en el exterior de nuestro Sistema Solar.
Los anillos recientemente observados son remanentes del proceso de formación planetaria, o bien, se generaron cuando dos planetas chocaron. Los astrónomos usaron la tecnología infrarroja del Herschel, para captar las débiles emanaciones de estos restos y poder así estudiar estos cinturones.
"Las imágenes de Herschel nos proporcionan la resolución más alta jamás lograda por un telescopio de infrarrojos", dice el astrónomo George Rieke, de la Universidad de Arizona, en Tucson.
René Liseau, del Instituto de Tecnología de Chalmers en Suecia, Carlos Eiroa, de la Universidad Autónoma de Madrid en España, y sus colegas, publicaron sus conclusiones sobre los cinturones de escombros que rodean dos estrellas similares al Sol el pasado 19 de mayo. Estos resultados también aparecerán en el próximo número de Astronomy & Astrophysics.
Una de las estrellas estudiadas, llamada q1Eridani o HD 10647 (imagen de la izquierda), se encuentra a 57 años luz de la Tierra y tiene un planeta del tamaño de Júpiter orbitando a una distancia equivalente a dos veces la distancia entre la Tierra y el Sol. El anillo luminoso alrededor de esta estrella emite a una temperatura de 30 grados Kelvin, y se encuentra a un promedio de 85 unidades astronómicas de la estrella, y posee unas 40 UA de ancho. En comparación, el cinturón de Kuiper del Sistema Solar, reside entre las 30 y 55 UA del Sol.
Las fuertes emisiones infrarrojas de q1Eridani, registradas con el Satélite Astronómico Infrarrojo en 1983, ya habían indicado la presencia de un cinturón de detritos que emitía radiación infrarroja. Aunque era lo esperado “es bonito ver un cinturón real”, dice Alycia Weinberger ,del Instituto Carnegie para la Ciencia en Washington, DC. “Herschel es el primer telescopio que tiene la resolución espacial y la sensibilidad a una longitud de onda de 100 micrómetros como para convertir las emisiones infrarrojas en verdaderos cinturones o discos”.
Otro cinturón mucho más débil parece rodear a la estrella Zeta2 Reticuli, situada a cerca de 39 años luz de la Tierra, según informan Liseau y sus colegas. El cinturón está a una distancia promedio de 100 UA de la estrella y se sabe que alberga un planeta.
Weinberger dice que la existencia de este segundo cinturón es más dudosa. "El alto nivel de asimetría del cinturón fotografiado, la temperatura muy fría del polvo, y la posibilidad de confusión con un objeto del fondo, me generan una sensación de duda”.
Sin embargo, las imágenes de Herschel proporcionarán la mejor estimación de la cantidad de masa existente en un disco de escombros y el tamaño de los granos que lo pueblan, dice Weinberger.
Los astrónomos creen que el cinturón de Kuiper del Sistema Solar se formó hace varios miles de millones de años, cuando algunos de los planetas exteriores,que se hallaban muy juntos, súbitamente se interpusieron en la trayectoria de los desechos planetarios, empujándolos a éstos hacia afuera y dándole forma de una reserva de objetos helados en forma anular. Comparando con los muchos ejemplos de cinturones de Kuiper que Herschel espera encontrar, los astrónomos puedan aprender si ocurrió una historia parecida en otros sistemas planetarios, afirma Weinberger.

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