Primeros resultados del SDO (Solar Dynamics Observatory)

22 de abril de 2010


Las primeras imágenes del Sol tomadas por el último observatorio solar de la NASA, han dejado sorprendidos a los científicos de la misión debido a su extraordinario detalle y a algunos hallazgos inesperados.
La NASA ha publicado hoy las nuevas imágenes procedentes del Observatorio de Dinámica Solar (SDO), una sonda lanzada el 11 de febrero para estudiar las capas profundas del Sol, monitorizar las tormentas solares e investigar el desconocido funcionamiento interno del astro.
“La nave y los instrumentos están funcionando muy bien”, dice Richard Fisher, director de la División de Heliofísica en las Oficinas Centrales de la NASA en Washington, D.C. “Lo que hemos visto es verdaderamente, en mi opinión, espectacular”.
El Observatorio de Dinámica Solar (SDO) transporta tres instrumentos que observan constantemente el Sol, generando imágenes que tienen una resolución 10 veces superior a una televisión HD. El joven observatorio solar también generará una asombrosa cantidad de datos.
Enviará 150 millones de bits de datos por segundo a una estación en tierra desde su órbita geosíncrona, lo que equivale a casi 50 veces más datos científicos que cualquier otra misión en la historia de la NASA.
La monitorización simultánea de varias longitudes de onda de la luz solar, junto con el ritmo más rápido de observación dará a los científicos una visión con unos detalles sin precedentes de las características presentes en el Sol. También ayudará a monitorizar las llamaradas solares y las tormentas que pueden impactar en la Tierra, así como arrojar luz sobre la influencia del campo magnético del Sol en los procesos que tienen lugar en su interior.
“Lo bueno de SDO es que tenemos todo el Sol durante todo el tiempo”, comenta Philip H. Scherrer investigador principal del Instrumento de Cámara Heliosísmica y Magnética de SDO en la Universidad de Stanford en Palo Alto, California. “Las observaciones de las características solares y su evolución están demostrando que el campo magnético es mucho más predominante de lo que pensábamos”, comenta Fisher.
También es muy dinámico: “El campo magnético nunca es el mismo dos veces, siempre está cambiando”, dice Dean Pesnell, científico del proyecto SDO en el Centro de Vuelo Espacial Goddard en Greenbelt, Maryland.
Y aunque la nave aún está en su fase de puesta en servicio — lo que significa que todos los instrumentos están siendo calibrados adecuadamente y la sonda está entrando en su órbita final — ha tomado imágenes que ya están haciendo revelaciones inesperadas.
Una observación particularmente interesante, señala Fisher, muestra la evolución de una región activa del Sol, también conocida como mancha solar. Las manchas oscuras de la superficie del Sol están conectadas con la intensa actividad magnética. SDO captó esta mancha solar en su declive, y no tenía el aspecto que los científicos esperaban. SDO observó que los diminutos cambios en el campo magnético debido al declive de la mancha solar “tenían un gran impacto en la atmósfera solar superior”, señala Fisher, comparando esto a la situación en la Tierra de que un rayo en Indiana provocara un huracán en la Costa Este.
La mancha solar está asociada a un estallido de material solar hacia el espacio, en lo que se conoce como eyección de masa coronal o CME. SDO fue capaz de ver la mancha solar asociada con esta CME así como las ondas que cruzaban la superficie del Sol asociadas con la llamarada que las provocó.
La CME expulsó tanto material como el contenido en todo el Río Mississippi a una velocidad de aproximadamente 1,6 millones de kilómetros por hora; el material fue acelerado a esta velocidad en apenas un segundo, dice Alan Title, investigador principal del Instrumento de Ensamblaje de Imagen Atmosférica de SDO en el Laboratorio Solar y Astrofísico de Lockheed Martin en Palo Alto, California.
Que SDO ya esté asombrando a los científicos con sus hallazgos incluso sin estar en un modo completo de observación (lo que sucederá el mes próximo) demuestra que es una nave muy útil, dice Fisher.
Tales eventos solares no son sólo interesantes para los científicos — pueden tener un gran impacto en la Tierra dejando fuera de servicio a los sistemas de comunicación, satélites GPS e incluso redes eléctricas. Los científicos esperan que SDO ayude a realizar mejores predicciones de cuándo estallen llamaradas solares y CMEs en dirección a la Tierra.
“Cuanto más sepamos sobre estas llamaradas, mejor podremos dar una respuesta adecuada al clima espacial”, dice Tom Woods investigador principal del instrumento Experimento de Variabilidad del Ultravioleta Extremo en la Universidad de Colorado en Boulder.
Y permitiendo a los científicos comprender mejor el Sol, SDO ayudará también a arrojar luz sobre el funcionamiento de otras estrellas.

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