Primeras fotografías seleccionadas del proyecto HiWish

2 de abril de 2010

El público ya ha elegido el primer lote de fotografías del planeta Marte como parte del proyecto HiWish. Estas fotografías han sido todas tomadas por la cámara HIRISE del MRO y han puesto de manifiesto el colapso de volcanes, llanuras sembradas de piedras y valles llenos de dunas.
El proyecto HiWish se puso en marcha en enero e invitó al público a sugerir las regiones de Marte que le gustaría ver en alta resolución. Hasta el momento se han sugerido más de 1.000 lugares, y quienes estén aún interesados todavía pueden aportar con sus ideas. HIRISE sólo ha fotografiado el 1% del planeta rojo hasta ahora, pero las fotografías tienen una asombrosa resolución que hace posible ver detalles tan pequeños como de un metro de diámetro. Así que todavía queda la práctica totalidad del planeta rojo para ser explorado.
Veamos detalladamente las ocho primeras imágenes seleccionadas.

Samara Valles forma parte de un antiguo sistema de valles que se extiende en total más de 1.000 kilómetros a través de la sierra sur, y está ligeramente inclinado hacia las tierras bajas del norte de Marte, en la Cueva Chyse. Los suelos del valle tienen cientos de metros de ancho y su superficie está formada por pulsaciones de polvofino  sobre la superficie. Las paredes del valle muestran capas sedimentarias y depósitos que describen la historia geológica del lugar y su formación.

 


En las regiones más septentrionales de Utopia Planitia, miles de piedras tapizan el paisaje, con "manchas" de rocas que recubren el borde de un antiguo cráter, ahora lleno de polvo y más rocas. Los mismos cantos rodados son los desechos de material expulsado, excavado por este impacto y por otros producidos en la región.




A caballo entre las tierras bajas del norte y la sierra del sur, esta formación de desechos lobulares en Deuteronilus Mensae está llena de hielo puro, residuos de la glaciación marciana pasada, cuando el hielo alcanzó las latitudes medias. Aquí se pueden observar evidencias de como la inclinación de la planeta cambió a una alta oblicuidad hace alrededor de diez millones de años. La formación se extiende desde una región elevada de la tierra con formaciones generadas por los flujos de hielo a través de las laderas que une las dos mesetas.




En el flanco norte del Monte Olimpo, el volcán más grande del Sistema Solar, un acantilado siete kilometros se está desmoronando bajo el peso del volcán. En el acantilado persisten los restos de las capas de lava, mientras que en las cavidades entre ellos estan formadas por suaves capas de polvo y ceniza volcánica. El derrumbe del acantilado se ha generado a partir de un deslizamiento de tierra de enormes proporciones.



Este terreno tan erosionado se encuentra en el suelo del Cráter Palos. Se cree que esta erosión fue causada por el flujo del agua de un río que fluyó hace mucho tiempo a través de los 180 kilómetros de largura del valle Tinto y que circulaba entre las brechas de las murallas del cráter Palos. Los tramos más altos del terreno se componen de rocas más densas, por lo que la erosión no es tan notable como en las otras zonas más bajas de rocas más blandas.



El polvo oculta una colina situada en las afueras de un cráter de 30 kilómetros de ancho en Zephyria Tholus, una colina que tiene un origen incierto. Basándose en las observaciones del predecesor del MRO, el Mars Global Surveyor, se había planteado la hipótesis de que la colina fuera de origen volcánico. Teniendo la oportunidad de probar esta hipótesis, esta imagen de la HiWish fue frustrada por gruesas capas de polvo que cubren la roca madre, ocultando su verdadero origen.



Estos arcos concéntricos, con un aspecto similar a los anillos de Saturno, son en realidad las capas de hielo del polo norte de Marte. Estos depósitos registran las variaciones del clima marciano durante incluso miles de millones de años. Aquí se ven los bordes de las capas en una capa de hielo de un kilómetro de espesor, que termina en una pendiente de suave curvatura.



Aureum Chaos es una región llena de mesetas que revela depósitos volcánicos y sedimentarios apilados en capas a lo largo del acantilado. Las mesetas pueden tener su origen tras la salida del hielo o el agua subterránea, lo que provocó que el terreno se hundiera,dejando en el proceso profundas gargantas en medio de las mesetas. Los depósitos enterrados en los acantilados pueden revelar lo que realmente ocurrió allí. Además, si se mira atentamente, se pueden ver líneas oscuras a lo largo de los acantilados. Éstas son las huellas dejadas por los cantos rodados que se cayeron por las paredes rocosas de los valles.



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