Discos de estrellas en los centros de las galaxias podrían ser el alimento de los agujeros negros supergigantes

23 de abril de 2010

¿Por qué los agujeros negros supermasivos son tan masivos? Desde hace tiempo, los científicos se preguntan por la naturaleza del mecanismo que permite que les llegue la materia necesaria a estos tragones cósmicos como para que crezcan hasta alcanzar semejante tamaño. Los científicos creen que este mecanismo podría tener que ver con la existencia de un disco de estrellas que podrían ser comunes en los centros de las galaxias y que se ha observado en la galaxia de Andrómeda.
En el corazón de la mayoría de las galaxias residen agujeros negros que son millones o miles de millones de veces más masivos que nuestra estrella. Estos agujeros negros han engordado absorbiendo enormes cantidades de gas. Pero los astrónomos no saben cómo se produce la última parte de este camino.
Philip Hopkins y Eliot Quataert, de la Universidad de California, Berkeley, sugieren que la formación de un anillo de estrellas sesgadas facilita el flujo de gas, absorbiendo su momento de modo que se mueva en espiral hacia el interior del agujero negro.
Sus simulaciones muestran que cuando hay suficiente gas como para favorecer una cantidad significativa de formación estelar, las estrellas recién formadas que orbitan un agujero negro se alinean naturalmente para crear un disco elíptico que se puede estirar decenas de años luz desde el centro de la galaxia. Esta estructura oval tira de forma desigual el gas entrante, causando que las diferentes corrientes se choquen. El gas pierde momento y con el tiempo se acerca lo suficiente al agujero negro como para que éste lo acrete. De este modo, el agujero negro central de la galaxia de Andrómeda podría consumir hasta 10 masas solares de gas por año. Esto sería suficiente para alimentar el agujero negro galáctico en el momento de su máxima actividad ocurrido hace unos 10.000 millones de años.
Andrómeda posee un “núcleo doble” —dos puntos brillantes en el centro— que se cree que es una señal de la existencia de un disco oval de estrellas y de gas.
Ahora hay que averiguar si otras galaxias tienen esta característica estelar. “Andrómeda no es única. Es probable que lo que vemos sea común”, dice Tod Lauer, del Observatorio Nacional de Astronomía Óptica en Tucson, Arizona, que ha identificado varias galaxias similares.

Más información en el enlace.

Comparte esta entrada

votar