Nuevo estudio en la Tierra busca aclarar misterios de Europa

31 de marzo de 2010

La única pista que actualmente tenemos sobre la composición del océano de la luna Europa, son los materiales ricos en azufre que se concentran a lo largo de las grietas y las crestas de la superficie de hielo. Se sospecha que estos compuestos de hielo pueden contener material orgánico que emigre hacia arriba desde el mar interior.
El astrobiólogo Damhnait Gleeson, del Jet Propulsion Laboratory de la NASA, explica que la capa de agua líquida de Europa contiene el doble del volumen de agua del total de los océanos terrestres, lo que proporciona un entorno habitable de grandes dimensiones. La composición de este océano nos daría las pistas necesarias para saber si el medio ambiente es habitable y si la vida microbiana puede sobrevivir en él. Y si es así, también habría que estudiar qué vías metabólicas o gradientes geoquímicos utilizarían los microorganismos para obtener energía.
El espectrómetro de la sonda espacial Galileo capturó señales infrarrojas en Europa, una especie de "huella digital espectral". Pero su análisis no ha dado resultados claros sobre la identificación de las sustancias y su combinación específica.
Para ayudar a identificar los compuestos de Europa, Gleeson y sus colaboradores investigaron posibles imitadores aquí en la Tierra. Las combinaciones ricas de azufre en manantiales y glaciares son muy raras en la Tierra, pero los investigadores encontraron una en la isla de Ellesmere, en el Alto Ártico Canadiense, donde brota en el Paso del Fiordo Borup, una mancha amarilla que rodea al glaciar con azufre, yeso y calcita.
En una expedición de dos semanas, los investigadores analizaron muestras procedentes de estas fuentes a temperaturas cercanas a la de la congelación de los espectrómetros.
Los científicos examinaron muestras no sólo en el campo, sino también investigaron cómo estos materiales aparecen en diferentes escalas. Las propiedades espectrales del hielo glacial resultaron ser similares a las de los materiales vistos en Europa.
"Estos resultados representan los primeros datos sobre la detección de minerales de azufre en el hielo en un ambiente terrestre", remarcó Gleeson. "Estos nuevos datos mejoran nuestra capacidad de identificar correctamente estos minerales en otros lugares".
Este estudio en la Tierra puede ayudar a crear nuevas tecnologías aplicables a un futuro para posibles misiones a Europa.

Más información en el enlace.

Comparte esta entrada

votar