20º aniversario de las imágenes finales de las Voyager

18 de febrero de 2010

Hace veinte años, el 14 de febrero de 1990, la nave Voyager 1 de la NASA había zarpado más allá del planeta más exterior de nuestro Sistema Solar y volvió su cámara hacia el interior para tomar una serie de imágenes finales, que serían su despedida de San Valentín.
Mercurio estaba demasiado cerca del Sol para ser visto, Marte mostró sólo una pequeña franja de luz solar, y Plutón era demasiado débil, pero la Voyager fue capaz de capturar a Neptuno, Urano, Saturno, Júpiter, Venus y la Tierra desde su punto de vista único. Estas imágenes dispuestas en un mosaico de gran escala, constituyen el retrato de familia de nuestros planetas dispuestas alrededor del Sol.
Las misiones Apolo, en la década de 1960 y 1970, ya habían alterado nuestro punto de vista de la Tierra mediante la devolución de imágenes de nuestro planeta desde la Luna, pero Voyager fue proporcionando una perspectiva completamente nueva, dijo Ed Stone, científico del proyecto Voyager del Instituto de Tecnología de California.
"Se capturó la Tierra como un punto de luz en la inmensidad del Sistema Solar, que es nuestro vecindario local en la Vía Láctea, en un Universo lleno de galaxias", dijo Stone.
Tras su lanzamiento en 1977, las naves Voyager enviaron imágenes de los planetas gigantes gaseosos, Júpiter, Saturno, Urano, y Neptuno. La Voyager 1 tardó más de 12 años en llegar a lugar desde donde tomó el retrato de los seis planetas, tras recorrer 6 mil millones de kilómetros. El equipo de científicos que tomó estas fotografías estaban preocupados por si la luz del Sol pudiera ser capaz de velar las imágenes.
Candy Hansen, científico planetario del Jet Propulsion Laboratory en Pasadena, y que trabajó con el equipo de imágenes de la Voyager, nos recuerda el análisis que realizaron de las fotografías en busca de la Tierra. "Me llamó la atención la Tierra, como la vi brillar en un rayo de Sol", dijo. "También me hizo pensar sobre lo vulnerable que es nuestro pequeño planeta". Esta era la imagen que inspiró a Carl Sagan, para llamar a nuestro planeta "un punto azul pálido".
Después de tomar estas fotografías, los administradores de la misión comezaron a apagar las cámaras. La nave espacial ya no iba a volar cerca de ningún objeto así que la programaron para realizar su viaje a través del espacio interestelar.
Las Voyager siguen transmitiendo datos todavía a la Tierra hoy en día. La Voyager 1 está situada ahora a casi 17 mil millones de kilómetros de distancia del Sol. La sonda se dirige hacia su próxima misión de estudio intrestelar. Se está acercando al límite de la burbuja creada por el Sol que envuelve a todos los planetas. Los científicos esperan con impaciencia el momento en que la Voyager deje esa burbuja y entre en el espacio interestelar.
"Estamos maravillados por la inmensidad del espacio en la que se tomó este retrato, pero 20 años después, todavía estamos dentro de la burbuja", dijo Stone. "Voyager 1 podrá salir de la burbuja de energía solar en cinco años más, pero el retrato de familia da una idea de la magnitud de nuestro vecindario".
Las Voyagers fueron construidas por el JPL, que continúa operando ambas naves. Caltech dirige el JPL para la NASA.

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