Nuevos datos sobre el exoplaneta Corot-7b

11 de enero de 2010

En octubre del año pasado se anunció el descubrimiento de un planeta, Corot-7b, en el que llovían piedras. En este enlace podéis consultar la noticia. Ahora, en la reunión anual de la Sociedad Americana de Astonomía, se han presentado más datos de este inhóspito mundo.
Se ha confirmado que el planeta Corot-7b orbita a una estrella a unos 480 años luz de distancia de la Tierra. Aunque tiene una superficie rocosa, es totalemte improbable que pueda albergar vida, ya que se encuentra tan cerca de su estrella madre, a una distancia de sólo 2,5 millones kilometros, que su temperatura diurna alcanza los 2.200 grados Celsius y la nocturna puede ser de -210ºC.
Los nuevos datos logrados de este sistema, revelan que su órbita es casi perfectamente circular y que su superficie está fuertemente sometida a erupciones volcánicas. Corot-7b podría tener mayor actividad volcánica que la luna de Júpiter, Io, el objeto celeste con mayor actividad de este tipo en nuestro Sistema Solar. Por ello, según estos datos, es posible que la superficie de Corot-7b sea un continuo mar de magma.
Para Rory Barnes, de la Universidad de Washington en Seattle, y su equipo, encargados de esta investigación, el vulcanismo tiene implicaciones para el desarrollo de la vida, porque rehace constantemente la superficie de un planeta, haciendo muy difícil para cualquier organismo obtener un punto de apoyo en el que desarrollarse. Además, estudios anteriores de este planeta, también sugieren que su atmósfera está constituida a partir de roca vaporizada, por lo que de vez en cuando, pueden llover piedras a la superficie.
Para Barnes, cualquier desviación de una órbita circular, incluso de sólo 250 km, causaría en Corot-7b, el suficiente tirón gravitatorio como para provocar las fuerzas de marea necesarias para generar este vulcanismo. Se ha calculado que el siguiente planeta de este sistema, Corot-7c, podría ser el causante de estas fuerzas. La Tierra también experimenta este tirón gravitacional, pero nuestros océanos absoven esta energía. Corot-7b, al no poseer océanos, experimenta fuerzas de gravedad diferentes a lo largo de su órbita, siendo mayor el tirón gravitacional cuando está más cerca de su estrella, y menor cuando está más alejado. Esta diferencia hace que se estire y se relaje en los diversos puntos de su superficie. Esta flexión produce una fricción que calienta el interior del planeta generando la actividad volcánica detectada en su superficie.

Más información en el enlace.

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