Bucle magnético alrededor de Algol.

14 de enero de 2010

Al estudiar el doble sistema de Algol, los astrónomos se sorprendieron al encontrar en las longitudes de onda de radio, un bucle magnético gigante que se extendía desde una de las estrellas. Esta es la primera vez que se ha podido estudiar una estructura magnética en una estrella que no sea nuestro Sol.
Este sistema binario lo componen una estrella que es casi tres veces más masiva que el Sol, y una estrella compañera menos masiva que orbita a una distancia de sólo un 6% la distancia Tierra-Sol. Estas observaciones se han llevado a cabo utilizando 13 telescopios entre los que se encuentra el radiotelescopio de Effelsberg, en Alemania. Estos instrumentos combinados proporcionan el poder de resolución suficiente para detectar ondas de radio muy débiles.
"Hemos fotografiado el bucle de la corona usando una red mundial de radiotelescopios durante 6 meses mediante interferometría de radio", dice Robert Mutel, de la Universidad de Iowa.
Esta es la primera vez que los astrónomos han visto el funcionamiento del campo magnético de otra estrella. El recién descubierto bucle magnético surge de los polos de la estrella menos masiva, y se extiende hacia el exterior, en la dirección de la estrella primaria.
Los astrónomos dicen que el bucle de la corona de Algol es similar a los observados en el Sol, pero con un campo magnético unas 1.000 veces más potente, y que su tamaño, inesperadamente grande, puede atribuirse a los efectos de marea que distorsionan el bucle estirándolo.
Estudiando los arcos coronales de Algol, se podrían deducir características similares en otros sistemas de estrellas dobles, y comprender mejor estos fenómenos en nuestro propio Sol. Los bucles coronales solares están relacionados con las manchas solares, y a su vez, están también relacionados con el clima espacial. El flujo constante de partículas cargadas que fluye hacia fuera desde el Sol, puede influir en los sistemas de comunicaciones y en los satélites, y en la salud de los astronautas que trabajan en el espacio. "Tal vez podamos trabajar hacia las predicciones del clima espacial y así entender mejor su física ", añade Mutel.
Algol se encuentra 93 años luz de la Tierra y es visible a simple vista en la constelación de Perseo. Es conocida por los aficionados a la astronomía ya que las dos estrellas regularmente pasan una por delante de la otra, provocando un cambio notable en el brillo con un período de menos de tres días.

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