Descubiertos dos sistemas planetarios en estrellas similares al Sol

15 de diciembre de 2009

61 Virginis es una de las pocas estrellas parecidas al Sol que puede verse a simple vista, ya que está situada a tan sólo 28 años luz de distancia. Y más similar es aún a nuestra estrella ahora que se han descubierto tres planetas girando en torno a ella. Si lo comparamos con nuestro Sistema Solar, estos tres planetas estarían dentro de la órbita de Venus y su masa equivaldría a ser entre 5 y 25 veces la de la Tierra. Y por si ésto no fuera poco, también se ha descubierto en torno a esta estrella un anillo de polvo a una distancia media de dos veces la separación entre nuestro Sol y Plutón, cuyo origen puede deberse a la colisión de algún cometa.
Pero no son los únicos planetas que se han descubierto. Otra estrella similar al Sol,HD 1461, en la constelación de Cetus, también ha mostrado evidencias de poseerlos. Entre estos planetas, se encuentran una super Tierra con una masa de 7,5 veces la de nuestro planeta. Esta estrella dista de nosotros a 76 años luz. HD 1461b, tiene una masa casi a medio camino entre las masas de la Tierra y la de Urano. Los investigadores dijeron que no se puede saber aún si HD 1461b es una versión ampliada de la Tierra, compuesto principalmente de roca y hierro, o si, como Urano y Neptuno, se compone principalmente de agua.

La importancia de este descubrimiento radica en que estas son las primeras super Tierras que se encuentran en estrellas parecidas a nuestro Sol.Los investigadores, dirigidos por Steven Vogt de la Universidad de California, Santa Cruz, y Paul Butler de la Carnegie Institution de Washington, han deducido a partir de sus investigaciones que los planetas de baja masa son muy comunes alrededor de estrellas cercanas. Por ello, el descubrimiento de mundos cercanos potencialmente habitables puede producirse en sólo unos pocos años. Según Butler, las indicaciones actuales son que la totalidad de la mitad de las estrellas cercanas tienen al menos un planeta con una masa igual o menor a la de Neptuno.
El equipo encontró los nuevos sistemas planetarios mediante la combinación de los datos recogidos en el Observatorio WM Keck en Hawai y el Telescopio Anglo-Australiano (AAT) en New South Wales, Australia y utilizando la técnica de la velocidad radial para detectar el "bamboleo" inducido en una estrella por el tirón gravitatorio de un planeta. Las observaciones de la velocidad radial se complementaron con mediciones precisas del brillo adquirido con telescopios robóticos en Arizona por Gregory Henry, de Tennessee State University.

Más información en el enlace.

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