Historia de un drama planetario

19 de noviembre de 2009

Hace aproximadamente 4.000 millones de años, Marte era un planeta cálido y húmedo similar a la Tierra. Sobre su superficie corría el agua líquida que desembocaba en mares poco profundos. Incluso algunos científicos piensan que en este agua pudo haber vida en forma de microbios. Entonces, ¿qué fue lo que ocurrió para que Marte se tornara tan seco y árido?
En la actualidad, el planeta rojo es un mundo completamente seco, de temperaturas glaciales que posee una atmósfera fina y delgada y con muy pocas probabilidades de albergar algún tipo de vida.
Para comprender el proceso que provocó esta desertificación de Marte, la NASA enviará al planeta un nuevo orbitador llamado MAVEN (abreviatura en idioma inglés de Mars Atmosphere and Volatile Evolution ó Atmósfera de Marte y Evolución Volátil). Su misión es determinar los procesos responsables de esta transformación.
Los científicos creen que Marte tuvo una gruesa atmósfera de dióxido de carbono, que actuaría como un gas de efecto invernadero, igual que en nuestra propia atmósfera. La gruesa manta de CO2 y de otros gases de efecto invernadero podría haber proporcionado temperaturas más cálidas y una mayor presión atmosférica, condiciones que son necesarias para que el agua líquida no se congele o se evapore. Los científicos han propuesto varias teorías para explicar la pérdida de esta atmósfera en los últimos 4.000 millones de años. Tal vez el impacto de un asteroide, en un sólo evento catastrófico, ocasionó que la atmósfera saliera disparada hacia el espacio. O quizás la erosión producida por el viento solar despojó lentamente a Marte de su atmósfera.
MAVEN será la primera misión a Marte diseñada específicamente para investigar el continuo escape de CO2 y de otros gases hacia el espacio. La sonda permanecerá orbitando al planeta rojo durante, al menos, un año terrestre. En el punto más bajo de la órbita elíptica, MAVEN estará a 125 km sobre la superficie; el punto más alto de su trayectoria la ubicará a más de 6.000 km de distancia. Este amplio rango de altitudes permitirá que MAVEN recoja muestras de la atmósfera de Marte mucho más detalladamente de lo que se ha logrado hasta ahora.
Una vez que se logre determinar la rapidez con la que Marte pierde dióxido de carbono, los científicos no tienen más que extrapolar los datos hacia el pasado para determinar las cantidades que poseía hace 4.000 millones de años.
El campo magnético de la Tierra se extiende hasta el espacio y envuelve al planeta entero como si fuera una burbuja protectora que desvía el viento solar. Marte posee sólo un campo magnético de carácter regional y fragmentado, que cubre áreas relativamente pequeñas del planeta, ubicadas en especial en el hemisferio sur. El resto de la atmósfera queda completamente expuesta al viento. De modo que la pérdida puede ser causada por la erosión paulatina de la atmósfera en aquellas áreas que yacen expuestas. David Brain, de la Universidad de California, en Berkeley, ha propuesto que este débil campo magnético, podría incluso acelerar la pérdida de dióxido de carbono. Ciertas pruebas, obtenidas utilizando el Mars Global Surveyor de la NASA, respaldan la teoría de Brain, pero aún hacen falta medidas contundentes para las cuales tendremos que esperar a MAVEN, cuyo lanzamiento está programado para el año 2013.

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