El misterio de los positrones galácticos

18 de noviembre de 2009

En la década de los 70 se detectó la existencia de partículas de antimateria en nuestra galaxia. Desde entonces, esta materia exótica ha sido objeto de estudio. El telescopio de rayos gamma de la Agencia Europea del Espacio (ESA), INTEGRAL, ha resuelto ahora uno de los misterios relacionados con la formación de antimateria en el centro galáctico.
Las leyes de la física nos dicen que cuando un electrón y un positrón colisionan se produce la emisión de dos fotones, cada uno de ellos con una determinada energía. Por ello, si se puede detectar esta energía característica, se puede afirmar que existe antimateria. Y es precisamente éste el método que se ha utilizado para detectar la antimateria en el centro de la Vía Láctea.
El satélite INTEGRAL ha permitido realizar un mapa detallado de las zonas donde se observan estas emisiones energéticas comprobándose como en el centro de la galaxia hay una alta concentración de ellas, y como en el disco exterior varía de unas zonas a otras. La principal fuente de positrones en nuestra galaxia se debe a las explosiones de supernovas o por vientos estelares de las llamadas estrellas Wolf Rayet. Las supernovas se producen en mayor cantidad en el disco de la galaxia, por lo que hubo que revisar los resultados para explicar por qué se producían altas emisiones en el centro de la Vía Láctea, donde este fenómeno es menor. Y el resultado de este estudio explica que los positrones producidos en el disco, donde la densidad es menor, pueden alejarse mucho de sus zonas de producción. Los positrones producidos en el centro galáctico, en cambio, donde la densidad es más alta, tienen mayor probabilidad de ser aniquilados cerca de donde fueron creados, produciendo por tanto, mayor intensidad en la emisiones, como efectivamente se observa.

Más información en el enlace.

Comparte esta entrada

votar