Descubrimiento de dos proto-enanas marrones

24 de noviembre de 2009

Los astrónomos aún no han sido capaces de determinar cómo se forma una enana marrón. Estos astros están a caballo entre un planeta gigante y una estrella poco masiva por lo que no se ha podido establecer si empiezan su vida como planeta o como estrella. Ahora, el telescopio espacial Spitzer ha localizado las que podrían ser las dos enanas marrones más jóvenes observadas hasta la fecha. Estas proto-enanas marrones se hallan en la nube oscura Barnard 213 situada entre las constelaciones de Tauro y Auriga. David Barrado, del Centro de Astrobiología de Madrid es el principal autor de este estudio y explica que las enanas marrones son más frías y más ligeras que las estrellas más masivas, y, normalmente, más calientes que los planetas. Nacen de la misma nube densa de polvo y gas que generan las estrellas y los planetas. Pero las enanas marrones son amenudo llamadas estrellas fracasadas porque carecen del calor suficiente, así como de la masa necesaria, para brillar. Sin esta masa el gas de su núcleo no se calienta lo suficiente como para generar la fusión nuclear del hidrógeno para formar helio. Luego, no se pueden encender, lo que hace que estos objetos no emitan luz y por ello su detección sea muy difícil. En cambio, el Spitzer es capaz de ver en visión infrarroja, y de percibir la emisión de calor de estos objetos.



Otra dificultad a tener en cuenta es que estos astros fallidos evolucionan con rapidez, por lo que perdemos posibilidades de encontrar una joven. Aún así, el Spitzer ha conseguido localizar dos de estos objetos penetrando en la nube de polvo natal seleccionada para esta investigación. Estos gemelos descubiertos han resultado ser las enanas marrones más débiles y más frías estudiadas hasta la fecha. Sus propiedades y sus medidas fueron analizadas para elaborar una distibrución espectral de su energía, un diagrama que muestra la cantidad de energía que es emitida por los objetos en cada longitud de onda. Con esta investigación se espera confirmar que estos dos cuerpos celestes sean efectivamente unas proto-enanas marrones.

Más información en el enlace.

Comparte esta entrada

votar